ALE NASCIMENTO  

Desde los 10 años que es una apasionada por el balonmano. Largas temporadas de trabajo y dedicación devota por su profesión, hicieron que el 2012 ganara el premio a Mejor Jugadora del Mundo, un galardón nunca antes entregado a un americano. El 2013 junto con su equipo de toda la vida, la selección de Brasil, logró también escribir un capitulo glorioso, gracias al oro Mundial que alcanzaron en Serbia. Siempre humilde y respetuosa, Alexandra Nascimento (1981, Limeira) es hoy, una de las jugadoras más importantes del mundo, gracias a su efectiva capacidad goleadora, su sensible calidad, y su depurada técnica que roza la estética más pura. 

as sensaciones de ser campeonas del mundo, ¿cómo se explican? La sensación es inexplicable. Nosotras no sabíamos lo que era ganar de esa forma, y no sabíamos cómo reaccionar al ser campeonas. De lo único que nos preocupamos fue de no cometer los mismos errores del Mundial de Brasil, y de las Olimpiadas de Londres. Fuimos mejorando partido a partido, siempre jugamos en equipo, y después de ganar contra Hungría, nos dimos cuenta de que todo era posible. Llegamos con problemas a Serbia, porque días antes la extremo derecho, Jessica, se lesionó la rodilla, Duda Amorin tenía una lesión muscular, y además, los dos partidos amistosos que tuvimos contra Polonia los perdimos. Pero a pesar de todo eso, no decaímos.

Fotografía de DPA 

Y volviendo un año atrás, ¿cómo fue recibir la noticia que te nombró como la Mejor Jugadora del Mundo del 2012? Este premio es el sueño de todo jugador de balonmano, y trabajé mucho por llegar hasta donde estoy. Desde siempre me ha gustado entrenar, pero desde que comencé a darle sentido a mis entrenamientos vi las cosas mucho más claras. Mi marido, Patricio Martínez que también es jugador de balonmano profesional, me ayudó a darme cuenta de que yo podía llegar a ser la mejor del mundo. Con este premio pude abrir la historia para mi país, y para muchas jugadoras y eso me pone muy feliz.

 

Estos han sido dos importantes logros en tu larga carrera, ¿cuales crees han sido las claves de estos éxitos? La persistencia es fundamental, al igual que el amor por lo que uno hace, porque no es fácil despertarse temprano, entrenar dos o tres veces al día, y tampoco es fácil estar lejos de la familia, en otro país. Estar abierto para aprender, es otra de las cosas importantes para lograr lo que uno quiere. Para mí no fue fácil darme cuenta que tenía talento, pero lo que aprendí con Gunnar Prokop es que si uno es talentosa y no trabaja, no sirve de nada. En mi historia otra de las claves para conseguir mis metas ha sido la presencia y el apoyo de mi esposo, porque él me enseño que lo imposible no existe.

 

¿Cómo fueron tus inicios en el balonmano? Mi papá fue futbolista, por eso vivíamos en San Pablo, así que el deporte de alguna forma estaba en mi familia. Yo empecé a los 10 años con el balonmano gracias a mi profesor Lidio, pero antes también jugué voleibol, basquetbol y fútbol, pero ninguno de estos me apasionó tanto como el balonmano. Como mi papá era muy estricto y disciplinado, le tuve que demostrar que podía estudiar y entrenar a la vez.

A los 12 años mi papá lamentablemente murió, y ahí la vida tuvo otro color. Mi mamá tuvo que comenzar a trabajar en dos empleos, que además compatibilizaba con sus estudios que debía que terminar. Es así como yo tuve que hacerme cargo de mi hermano pequeño, de mis estudios, de ganar dinero y de mis entrenamientos. Mi mamá a pesar de todo siempre me apoyó, y me conseguía la plata para que yo fuera a entrenar. Las zapatillas no eran una prioridad, así que cuando no tenía que ponerme, sacaba las de mi hermano mayor, me iba a jugar balonmano y después las dejaba en el mismo lugar. Mis inicios no fueron fáciles, por eso todas las mañanas agradezco a Dios por todo lo que el balonmano me ha regalado, porque todo lo que tengo es gracias a este deporte. Me considero una afortunada.

 

Fotografía de Alexandra Fan Page

Desde Brasil fuiste a jugar directamente a Austria, ¿cómo se gestó tú llegada al Hypo? Estuve por 3 años en Jundiaí gracias a Rita Orsi que me llevó, a pesar de estar lesionada de menisco. Pero este equipo lamentablemente se acabó, así que pasé a jugar por Guarulhos donde alcancé a estar media temporada hasta que Dani Piedade se contactó conmigo desde Austria. Ella ya llevaba dos años en Hypo, y me dijo que necesitan un extremo derecho, así que después del Mundial de Croacia 2003 me quedé por una semana a prueba. Ese era mi primer año de adulta, y jugué fatal el torneo así que no esperaba quedarme en Austria. Pero al final, no sé como, me fue muy bien. Gunnar Prokop que era el jefe, me dejó volver a Brasil a pasar las fiestas de fin de año, y volví el 11 de enero del 2004 a Hypo, club donde he estado hasta ahora.

 

La próxima temporada te espera Rumania, luego de 10 temporadas en Austria. Simplemente creo que es el momento. Aún me queda carrera deportiva y quiero lograr varias cosas. Me llegaban propuestas de otros clubes, pero la verdad es que yo me sentía muy bien en Hypo, como una familia y siempre trababa de hacer las cosas para quedarme. Estoy muy triste por irme, porque han sido 10 años y Austria se convirtió en mi segundo hogar. Pero ahora me iré junto con mi esposo, los dos jugaremos por Baia Mare y eso me hace feliz. Me iré a un club donde se respira balonmano.

 

Ahora vienen los Odesur en Chile, torneo donde podrías haber compartido nuevamente con tu esposo, Pato Martínez. ¿Qué opinión tienes respecto de lo que pasa con la selección masculina chilena? Para nosotros como matrimonio estos Juegos tienen toda historia porque en uno de estos nos conocimos. Pero la verdad lo que más me duele es que los dos íbamos a jugar en la ciudad donde Pato partió jugando balonmano, y él no va a estar. Mi esposo, los hermanos Feuchtmann y Víctor lo único que quieren es lo mejor para su país, quieren seguir jugando pero no quieren ser parte de la mediocridad que existe. Yo no soy capaz de entender cómo una federación les da la espalda a sus propios jugadores, no los escucha y apoya más a un entrenador que es extranjero. Nosotras logramos el oro porque nos fuimos a jugar, y a aprender a Europa. No es el camino más fácil, pero finalmente conseguimos nuestro sueño. Chile también tiene jugadores fuera, que llevan muchos años, es un equipo que tiene potencial, pero si no hay disciplina no vale nada. Yo apoyo 100% a Pato y a los demás jugadores porque yo sé que se puede llegar a lo más alto.

 

¿Qué más te queda por lograr cómo jugadora? Un sueño que tengo es ganar una Champions League, y otro es ganar una medalla en los Juegos Olímpicos de Rio 2016, por eso sigo trabajando con mucho amor, porque tengo fe de que estos dos sueños son posibles.

 

Algún mensaje para los futuros jugadores de balonmano Si uno se entrega completamente a lo que uno quiere, todo es posible. Para los jugadores de Sudamérica las oportunidades son escasas, no son fáciles de conseguir pero el camino vale la pena. Mi historia no ha sido fácil, pero no sacaría ninguna página porque de lo bueno y de lo malo he aprendido mucho. Con Pato siempre hemos ayudado a jugadores, y nuestras puertas seguirán abiertas para quien quiera una oportunidad. ¡Suerte a todos!

Entrevista 

Llámanos por Feuchtmann HC

T: +56 985018318

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